25 enero 2007

Programa de deontología

Programa de Deontología Jurídica.

Profesor: Luis Javier Moreno Ortiz.

SUMARIO: 1. Justificación. La importancia de la ética. El saber obrar. El arte del jurista. El juicio de valor. 2. Objetivos. Objetivo principal. Objetivos específicos. 3. Contenido. §1. Nociones generales. § 2. La posibilidad filosófica y científica de una deontología jurídica: una revisión histórica. § 3. La búsqueda de la <virtud> en la edad antigua. § 4. La búsqueda de la <virtud> en las edades media, moderna y contemporánea. § 5. El derecho y la cultura. § 6. Apuntes metodológicos sobre la cultura. § 7. Axiología. § 8. El fenómeno moral. § 9. La profesión de abogado. § 10. Postulados deontológicos. § 11. El estatuto del abogado. 4. Programa de lecturas complementarias. 5. Bibliografía.

1. Justificación.

La importancia de la ética. La disciplina jurídica no ha sido ajena a la preocupante decadencia que parece evidenciarse en nuestra época. El abogado probo, o siquiera el abogado honesto, es considerado por una buena parte de la sociedad como una excepción a la regla. El ejercicio profesional del abogado, al involucrar un permanente quehacer con la justicia, está investido de una alta dignidad, pues su misión es fundamental para la solución pacífica, civilizada y recta de los conflictos que surgen en la convivencia diaria. Esa dignidad reclama una especial condición ética del profesional que, conocedor de la grandeza e importancia de su misión, debe ajustar su propio comportamiento a unas elevadas pautas de conducta. La ética no se puede resumir a un conjunto más o menos extenso de reglas, o a un mero manual de comportamiento fijado por un estatuto positivo, pues su alcance va más allá de lo meramente normativo. La ética es una forma de vida, una manera de vivir. En el juicio ético el principal sujeto es uno mismo, no los demás.

El saber obrar. No pocas personas viven su vida de manera impensada, con precipitud y desmesura. Nada más inadecuado que tal tipo de vida para quien se ocupa de la delicada misión de participar en la administración de justicia. En el escenario jurídico, signado por el imperativo del “deber ser”, la conducta no puede ser de cualquier manera, sino que debe adecuarse a ese “deber ser”. Para actuar conforme al deber, como ya lo han señalado antes reputados pensadores, es preciso conocer primero qué es lo debido. Sin el saber es azaroso e imprudente el obrar. El saber obrar se caracteriza por un conocimiento verosímil que es seguido por una voluntad firme. El quehacer profesional del abogado involucra una serie de elementos científicos, artísticos y técnicos, que debe conocer, desarrollar y manejar, pero también involucra, no debe olvidarse, un obrar, un obrar que debe ser conforme a esa ciencia, a ese arte, a esa técnica, pero fundamentalmente, conforme a su conciencia moral. Los instrumentos en sí no pueden actuar solos, por ello no puede predicarse de ellos que sean buenos o malos, es la persona humana quién los emplea en su conducta diaria, y es justamente en ese obrar en el que cobra sentido y tiene incidencia la ética.

El arte del jurista. La tarea del jurista se desarrolla en torno de la conducta; de la conducta de los seres humanos que da forma a los hechos, a los acontecimientos, a la historia; de la conducta que las normas mientan anticipadamente en sus supuestos de hecho, al regular en términos de “deber ser” (derecho) lo que es (la vida); de la conducta de quienes participan en la ardua tarea de cotejar lo primero con lo segundo, entre quienes se encuentra él mismo. En fin, la profesión del jurista es un constante quehacer con la conducta. Empero, la conducta, sea hecho, norma, alegato o decisión judicial, siempre tiene algo en común: haber sido realizada por alguien, quien deja su impronta en ella. La conducta corresponde exclusivamente al ser humano. Contrariamente a lo que ocurre con otras disciplinas, la conducta, para poder ser conocida, necesita ser comprendida. La comprensión reclama del jurista un esfuerzo notable en lo intelectual, pero también arduo en lo moral, pues la conducta, además de ser, de ocurrir, ostenta un valer, un valor. Cuando es preciso habérselas con algo que, además de ser, vale, no es suficiente el juzgar la existencia o la consistencia de lo que es, sino que también es menester apreciar, mediante un juicio de valor, su valer.

El juicio de valor. Dentro de tal propósito, es muy conveniente que las personas aprendan las nociones fundamentales de la axiología o filosofía de los valores, para que puedan juzgar el valor de la conducta. Este aprendizaje debe incluir un proceso de familiarización con las fuentes originales, propiciado por una serie de lecturas complementarias, que desarrolle una capacidad de orientación en el amplio acervo documental existente, a fin de manejarlas en la investigación y en los estudios, para que, a partir de esas fuentes, y con el propósito de resolver problemas puntuales, se ejercite la destreza del estudiante para realizar juicios razonables y verosímiles sobre su existencia, consistencia y valor.

2. Objetivos.

Objetivo principal. Esta asignatura tiene como objetivo principal el lograr una aproximación comprensiva y crítica a la ética, especialmente en lo relativo a la ética profesional de los abogados, mediante la realización de una investigación filosófica que, a partir de algunos hitos históricos en la teoría jurídica, precise el sentido del derecho y sus implicaciones a la luz de los valores. Aclaración metodológica. Esta investigación se dirigirá a las fuentes directas, mediante la metodología de unas lecturas complementarias, debidamente trabajadas en ensayos breves y discutidas en talleres periódicos.

Objetivos específicos. A partir de la anterior aproximación a la ética profesional, el estudiante deberá estar en condiciones (objetivos específicos) de: (a) asumir con profundidad el conocimiento del estatuto del abogado, con sus faltas y sanciones, (b) juzgar críticamente (y por sí mismo) la conducta profesional de los abogados, especialmente la propia, con un criterio razonable; (c) expresar adecuadamente, mediante el género del ensayo, esos juicios de valor; y (d) relacionar con pertinencia los acontecimientos con su consagración normativa, con la jurisprudencia vigente y con la doctrina, comprendiendo el valor y la grandeza de la misión del jurista.

3. Contenido.

§ 1. Nociones generales.

1. Introducción a la deontología jurídica.

2. Ser y deber ser.

3. Naturaleza y cultura.

4. Sentido etimológico de la deontología.

5. Necesidad de la ética.

§ 2. La posibilidad filosófica y científica de una deontología jurídica: una revisión histórica.

1. El sentido histórico de la noción de <virtud>.

2. Las virtudes y los vicios.

3. La ética en la época clásica.

4. La naturaleza de la virtud.

5. Entre la mayéutica socrática y la reminiscencia platónica.

6. ¿La virtud se puede enseñar?

7. El hombre justo.

8. La sociedad justa.

9. Opinión y ciencia: doxa y episteme.

10. La opinión verdadera y el diálogo.

11. De la caverna a la república.

§ 3. La búsqueda de la <virtud> en la edad antigua.

1. La virtud de la justicia.

2. La teoría aristotélica de la justicia.

3. El justo medio.

4. La justicia sinalagmática y la justicia distributiva.

5. Una aproximación a los títulos de la justicia distributiva.

6. La aparente paradoja de la justicia y la equidad.

7. La justicia y el derecho en Roma.

8. La justicia de los bárbaros.

§ 4. La búsqueda de la <virtud> en las edades media, moderna y contemporánea.

1. La justicia en el medioevo.

2. Los juicios de Dios.

3. La justicia y la caridad.

4. La ilustración.

5. Una aproximación a la teoría kantiana de la justicia.

6. La fundamentación de la metafísica de las costumbres.

7. La metafísica de las costumbres.

8. La crítica de la razón práctica.

9. La justicia en la modernidad.

10. Más allá de la modernidad.

11. El confuso escenario postmoderno.

12. La teoría de la justicia de Rawls.

13. El velo de la ignorancia.

14. La posición original.

15. Los bienes primarios.

16. La justicia como procedimiento distributivo.

17. La teoría de Nozick.

18. El origen no ético del estado.

19. El estado mínimo.

20. El estado ultramínimo.

21. La teoría de Habermas.

22. Facticidad y validez

23. El discurso de la justicia.

24. La argumentación en la justicia o la justicia como argumentación.

§ 5. El derecho y la cultura.

1. Edmund Husserl y las ontologías regionales.

2. Los objetos ideales.

3. Los objetos naturales.

4. Los objetos culturales.

5. Los objetos metafísicos.

6. Existencia, percepción y valor.

7. Sustrato y sentido de los objetos culturales.

8. El derecho como objeto cultural.

9. El sentido de la cultura.

10. La comprensión del sentido.

11. La creación cultural.

12. La recreación cultural.

13. La interpretación.

14. Objetos o momentos egológicos y objetos mundanales.

15. Valoración.

16. Valores, preferencia y libertad.

17. Vivencia y experiencia.

§ 6. Apuntes metodológicos sobre la cultura.

1. El método empírico.

2. La dialéctica.

3. El método empírico dialéctico.

4. La comprensión.

5. El sujeto, el objeto y el conocimiento.

6. Escepticismo, idealismo y realismo.

7. El discurso.

8. La intuición.

9. El derecho como ciencia.

10. El derecho como arte.

§ 7. Axiología.

1. Una aproximación a la teoría de los valores.

2. El valor.

3. La teoría subjetiva de los valores.

4. La teoría objetiva de los valores.

5. La no indiferencia ante lo valioso.

6. Valor y desvalor.

7. El juicio de valor.

8. Características y propiedades de los valores.

9. “Los valores no son sino que valen”.

10. Los valores jurídicos.

11. El plexo de lo jurídico.

§ 8. El fenómeno moral.

1. El mundo y sus quehaceres.

2. Hacia una noción de conciencia.

3. La conciencia epistemológica.

4. La conciencia filosófica.

5. La conciencia moral.

6. La libertad y la conciencia.

7. La conciencia y los valores.

8. Vivir y actuar.

9. El “ser-en-el-mundo” de Heidegger.

10. El “yo y sus circunstancias” de Ortega y Gasset.

§ 9. La profesión de abogado.

1. El sentido de la profesión.

2. La dignidad de la profesión.

3. El imperio de la ética.

4. Hacia unos imperativos éticos.

5. Fuentes de las normas deónticas.

6. La validez de las normas deónticas.

7. De la escuela de la exégesis a la escuela del derecho libre.

§ 10. Postulados deontológicos.

1. Vigencia permanente de la ética.

2. Postulados básicos de la deontología jurídica.

3. Obrar según ciencia y con conciencia.

4. La vivencia de lo justo.

5. El sentido de lo justo y sus características.

6. Una ética de principios.

7. La probidad profesional.

8. Los males del antiderecho.

9. Del filibusterismo y otras malas artes.

10. La función social del abogado.

11. La justificación de la defensa penal.

§ 11. El estatuto del abogado.

1. La consagración positiva del estatuto del abogado.

2. La naturaleza del estatuto profesional.

3. Las faltas y sus sanciones.

4. El proceso disciplinario.

5. La jurisprudencia disciplinaria.

4. Programa de lecturas complementarias.

Taller 1. Problema: ¿La virtud se puede enseñar? Documentos: Los diálogos platónicos Apología de Sócrates, Critón y Menón.

Taller 2. Problema: La paradoja aristotélica de que siendo lo justo y lo equitativo lo mismo, lo equitativo es mejor que lo justo. Documento: Ética a Nicómaco.

Taller 3. Problema: La ley: ¿creación o descubrimiento? Documento: Suma teológica (fragmentos).

Taller 4. Problema: ¿Es posible una ética trascendental? Documentos: Fundamentación de la metafísica de las costumbres y Metafísica de las costumbres (fragmentos) de Kant.

Taller 5. Problema: ¿Por qué la libertad es un postulado de la crítica de la razón práctica? Documento: Crítica de la razón práctica de Kant (fragmentos).

Taller 6. Problema: ¿Qué son los bienes primarios y cómo se distribuyen? Documento: Teoría de la justicia de Rawls.

Taller 7. Problema: La existencia misma de estado, ¿es inmoral? Documento: Anarquía, estado y utopía de Nozick.

Taller 8. Problema: ¿La justicia es el resultado de un consenso? Documento: Facticidad y validez de Habermas.

Taller 9. Problema: ¿Es el derecho un objeto cultural? Documento: Teoría egológica del derecho de Cossio.

Taller 10. Problema: ¿Se puede aplicar el derecho sin interpretarlo? Documentos: Palabras y música de Frank.

Taller 11. Problema: ¿Qué es una vivencia? Documentos: Lecciones preliminares de filosofía de Manuel García Morente.

Taller 12. Problema: ¿Cómo los valores pueden valer sin ser? Documentos: ¿Qué son los valores? de Frondizi.

Taller 13. Problema: ¿Cuál es la naturaleza del estatuto profesional del abogado? Documentos: Jurisprudencia de la Corte Constitucional.

Taller 14. Problema: ¿Cuál es el alcance de los postulados deontológicos? Documentos: Jurisprudencia del Consejo Superior de la Judicatura.

5. Bibliografía.

Aftalión Enrique, García Olano Fernando y Vilanova José. Introducción al derecho.

Aftalión Enrique y Vilanova José. Introducción al derecho.

Agustín de Hipona, San. Confesiones.

Aristóteles. Etica a Nicómaco. La gran moral a Eudemo.

Balmes Jaime. Historia de la filosofía. El criterio.

Bergson Henri. Introducción a la metafísica.

Berkeley George. Tratado sobre los principios del conocimiento humano.

Betancur Cayetano. Filósofos y filosofías.

Bilbeny Norbert. Aproximación a la ética.

Bobbio Norberto. La duda y la elección, intelectuales y poder en la sociedad contemporánea.

Boecio. De la consolación por la filosofía.

Bonheimer Edgar. Teoría del estado.

Brentano Franz. Aristóteles.

Cancino Moreno Antonio y otros. Indisciplina y corrupción del abogado.

Cohen Morris R. Introducción a la lógica.

Cossio Carlos. Teoría egológica del derecho.

Grene Marjorie. El sentimiento trágico de la existencia.

Descartes René. Meditaciones metafísicas. El discurso del método. Principios de filosofía.

Dilthey Wilhelm. Introducción a las ciencias del espíritu.

Epicuro. Sobre la felicidad.

Fernández Eusebio. Estudios de ética jurídica.

Fichte Johann Gottlieb. El destino del hombre.

Filostrato. Vidas de los sofistas.

Frank Jerome. Palabras y música.

Friedriech Carl Joachim. La filosofía del derecho.

Fromm Erich. Tener o ser.

Frondizi Risieri. ¿Qué son los valores?

García Maynes Eduardo. Diálogos jurídicos. Introducción al estudio del derecho.

García Morente Manuel. Lecciones preliminares de filosofía.

Hart H. L. A. El concepto de derecho.

Habermas Jürgen. Facticidad y validez.

Hume David. Investigación sobre los principios de la moral.

Husserl Edmund. Investigaciones lógicas.

Jenofonte. Recuerdos de Sócrates.

Kant Emmanuel. Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Metafísica de las costumbres. Crítica de la razón práctica.

Kaufmann Arthur. El pensamiento jurídico contemporáneo.

Kelsen Hans. Teoría pura del derecho. ¿Qué es la justicia?

Lega Carlo. Deontología de la profesión de abogado.

Marco Aurelio. Pensamientos.

Martínez Val José M. Abogados y abogacía.

Monroy Cabra Marco Gerardo. Ética del abogado.

Machado Neto Antonio Luis. Fundamentación egológica de la teoría general del derecho.

Martínez Crespo Mario. Nosotros los abogados. Reflexiones acerca de una profesión controvertida.

Noguera Laborde Rodrigo. Elementos de filosofía del derecho.

Nozick Robert. Anarquía, estado y utopía.

Plazas Vega Mauricio. Del realismo al trialismo jurídico.

Recaséns Fiches Luis. Nueva filosofía de la interpretación del derecho. Tratado general de filosofía del derecho.

Rawls John. Teoría de la justicia.

Ross David. Fundamentos de ética.

Salsman José. Deontología jurídica o moral profesional del abogado.

Santo Tomás de Aquino. Suma teológica.

Scheler Max. El formalismo en la ética y la ética material de los valores.

Spinoza Baruch. Ética.

Vélez García, Jorge. Derecho y valores.

Vernaux Roger. Filosofía del hombre.

Vigo Rodolfo Luis. Ética del abogado, conducta procesal indebida.

Viñas Raul Horacio. Ética y derecho de la abogacía y procuración.

Von Ihering Rudolf. El fin del derecho.

Werner Jaeger. Aristóteles.

Etica (Spinoza) - Cadena

ETICA DEMOSTRADA SEGÚN EL ORDEN GEOMETRICO

“BARUCH SPINOZA”

Por: Yina Cadena González

“Algunos filósofos como Thomas Hobbes y Baruch de Spinoza han argumentado que el creer en Dios se origina del temor y la superstición. Y los simpatizantes de Sigmund Freud y Karl Marx han argüido que la ilusión persiste porque creer en Dios satisface el deseo de tener un padre protector e inmortalidad, o actúa como analgésico contra la miseria y sufrimiento de la existencia humana.”

Si Platón decía que conocemos cuando recordamos, Spinoza señala que esto es posible sólo cuando conocemos a Dios.

“Todos cuantos entienden la filosofía como libertad de pensamiento y espíritu crítico, sin duda, consideran a Spinoza como su mejor representante.”

Para adentrarnos en la filosofía y el pensamiento de Spinoza debemos primero tener algunos conceptos claros como sustancia, atributo, modo y Dios.

Entendiendo por sustancia la causa de sí misma, esto significa que si esencia implica su existencia ( la existencia de Dios y su esencia son uno y lo mismo) contrariamente como sucede a las cosas, en estas su esencia no conlleva su existencia, cuya causa es la sustancia pues su ser; su existencia, depende de la sustancia, la sustancia es autosuficiente, no depende de nada más sino de sí misma y por ello es Dios, solo Dios es sustancia y solo existe una única sustancia o ser absolutamente infinito y que esta constituido de infinitos tributos.

Los atributos son diferentes expresiones de las sustancias. Dos de estos atributos son la cosa extensa y la cosa pensante que son atributos y no sustancias como sostiene Descartes, esto desde la perspectiva de Spinoza es imposible, pues dos sustancias no pueden coexistir, para él, la cosa extensa corresponde al cuerpo y la cosa pensante al alma, ambas como atributos.

Los modos constituyen manifestaciones de la sustancia. Algunos son atributos de la realidad (cuerpo y mente) que dependen lógica, causal y metafísicamente de los atributos infinitos de la única sustancia, y otros, pueden ser infinitas formas de la sustancia como el hombre. Los modos pueden ser infinitos o finitos, los primeros pueden ser mediatos e inmediatos. Los medios infinitos inmediatos son aquéllos que caen inmediatamente bajo los atributos de la sustancia.

Para los dos atributos conocidos, pensamiento y extensión, tenemos dos modos infinitos e inmediatos: el modo material y el modo mental, el modo infinito inmediato material puede ser descrito como la extensión en su modo de ser extensión. El modo infinito inmediato mental puede ser descrito como el pensamiento en su modo de ser pensamiento. El mundo físico es el modo infinito inmediato extenso y el mundo pensante es el modo infinito inmediato pensante. Puede verse como en cada caso lo que se va expresando o manifestando es una unidad menos completa y perfecta que la unidad que la precede lógica y metafísicamente, cuando de lo infinito pasamos a lo finito tenemos los modos finitos, puesto que solamente conocemos los atributos d la extensión y del pensamiento.

Dios, para Spinoza Dios es omnipotente, omnipresente, omnisciente y libre, es Dios que al crearlo todo y poderlo todo no está determinado por nada ni por nadie y por lo tanto es libre. Dios se asemeja alo que es en sí la naturaleza de las cosas que para Spinoza es lo que determina todo lo que hay en este mundo.

De acuerdo con lo anterior, ¿cuál es la suprema felicidad del hombre y porque el hombre cree que es libre? La felicidad para Spinoza se encuentra en uno mismo, es encontrar aquello que me hace crecer y evitar lo que me empequeñece, el hombre desea vivir bien y felizmente de acuerdo con la razón, cuanto más se esfuerza cada cual en buscar su utilidad, más encontrará la esencia de su ser.

Nadie puede desear ser feliz, obrar bien y vivir bien, si no desea al mismo tiempo ser obrar y vivir, esto es, existir en acto, el deseo en efecto de vivir felizmente está en el obrar bien.

Los hombres nos encontramos ante una libertad necesaria que se encuentra en las antripodas de una libertad entendida como indiferencia, el hombre libre no es aquél que se ve envuelto en procesos de decisión o de deliberación pero si lo es el que vive ineluctablemente sometido al frío dictamen de la razón. Lo propio de la razón es conocer las cosas como necesarias y como meramente contingentes. La libertad por tanto esta ligada con la afirmación y conservación del ser propio en ajuste a las leyes necesarias a que tal ser se encuentre sometido.

Es importante relacionar a Spinoza con Descartes. La conexión del futuro idealismo con Descartes se realizó sobre todo a través de Spinoza; que completó la operación cartesiana dándole mayor coherencia interna. Si Descartes, después de la supuesta intuición inmediata del espíritu (pensamiento del pensamiento: cogito, ergo sum), para garantizar tanto el espíritu (res cogitans) como la materia (res extensa), necesitó recurrir a la idea de Dios, Spinoza radicalizó esa «conexión» entre espíritu y materia, poniendo directamente como inicio absoluto de la filosofía la intuición inmediata de Dios.

Por lo anterior creo importante realizar una leve comparación entre estos dos autores; respecto de lo que se considera sustancia y moral; para Spinoza Dios es la única sustancia ya que solo existe un ser absolutamente infinito, perfecto y con infinitos atributos, dos sustancias no pueden coexistir; para Descartes, existen tres sustancias en la realidad: la sustancia pensante (el alma), la sustancia extensa ( el cuerpo) y la infinita (Dios).

Para Spinoza la moralidad es el deseo de hacer el bien que nace del hacho de vivir según la guía de la razón, Spinoza planteó una moral provisional mientras alcanzamos el fin supremo, cuyos principios no deben emanar de la naturaleza sino de una convención. Descartes, por su lado, planteó también una moral provisional para la cual estipuló tres máximas:

  • Obedecer las leyes y costumbres de su país y conservar la religión que le han inculcado
  • Apartarse de las opiniones externas y regirse por las moderadas y también entre varias opiniones acertadas, escoger las moderadas.
  • Creer que solo nuestros pensamientos nos pertenecen y dependen de nuestro libre arbitrio, no desear los bienes que están fuera de nosotros, aunque fueren posibles de obtener, así la pérdida de ellos no debe producirnos más pena que la de no ser dueños.

Para Spinoza la realidad es una realidad eminentemente positiva: es escénica, necesariamente existente, infinita, eterna y plena. Ocupa todo lo que es y no puede estar limitada, por eso los atributos de la sustancia son infinitos, pero esto no significa que esta realidad sea perfecta, ya que lo único perfecto es la esencia, Dios. En conclusión, en lugar de afirmar entre Dios y el mundo una relación de causalidad, Spinoza afirma una relación de pertenencia del mundo a Dios: el mundo es manifestación o exteriorización de la única sustancia divina, en infinitos modos o determinaciones finitas, que por ser tales son negativas de la infinitud de la sustancia: toda determinación es negación.

La ventaja es que el hombre al convencerse de que obra solo porque Dios quiere que así sea, lo tranquiliza en el reconocimiento de la voluntad a que está sometido y abandone la pretensión de ser recompensado por Dios al ser un hombre virtuoso, además se vuelve fuerte contra los cambios de la fortuna.

Solo Dios es sustancia y solo existe una única sustancia o ser absolutamente perfecto e infinito que consta de infinitos atributos, existe necesariamente ya que su esencia implica su existencia y es la causa necesaria de todo cuanto existe.

Tenemos, pues; en Spinoza un monismo (afirmación de una única sustancia), pero en cuyo seno vive aún la dualidad cartesiana de materia y pensamiento. Tenemos ya un precursor más inmediato del marxismo que Descartes.